Akiyuki Nosaka, el autor, nació en 1930 en la ciudad
de Nakamura, situada en la prefectura de Kanagawa; su nacimiento
provocó una grave enfermedad a su madre, que, por ello,
no podía hacerse cargo de los pequeños y la familia
se trasladó a vivir con su tía; no obstante, su
madre se recuperó y la familia tuvo otra niña,
Keiko. En 1945, durante los intensos bombardeos americanos,
su padre murió y su madre enfermó gravemente.
Poco tiempo después, su hermana también murió
debido a la malnutrición... Los que sepáis de
qué va la historia podréis apreciar en la historia
que Hotaru no Haka (La tumba de las luciérnagas) nos
narra clarísimas similitudes con respecto a su vida real.
Nosaka es principalmente un escritor de la posguerra, que narra
las contradicciones de la sociedad japonesa de ese periodo,
pero a la vez hace hincapié en las causas que provocaron
la participación de Japón en dicho acontecimiento
histórico. En Hotaru no Haka podemos apreciar una crítica
a la sociedad tradicional japonesa, en el sentido de la forma
en que se involucró en la guerra, y también en
la forma tradicional de ver la vida típica de ese país
encarnada en su tía, que no entiende las motivaciones
de Seita, el protagonista, y los deja marchar a sabiendas de
que eso a la larga conllevará su muerte por inanición.
Hotaru no
Haka es sobre todo un alegato pacifista, pero a la vez pesimista...
el autor no escatima los detalles a la hora de describir la
penosa situación de Seita y su hermana Setsuko, la miseria
en que están obligados a vivir, la despreocupación
del resto de la sociedad ante sus problemas. En definitiva,
una serie de acontecimientos y actitudes que desembocan inevitablemente
en un desenlace trágico, con la muerte de Setsuko -otra
vez las similitudes con su vida real-. Nos hallamos ante un
retrato de la sociedad japonesa de la posguerra, narrado con
un estilo agridulce, triste, muy acorde con la historia que
nos está contando, tristemente real y, sobre todo, muy
creíble. En este sentido, los que habéis visto
la película, si leéis el libro, apreciaréis
que ésta sigue fielmente la historia de Nosaka punto
por punto, pero hemos de decir que Nosaka es un autor, como
casi todos los de su generación, extremadamente realista,
así que no encontraremos en este libro las dosis de lirismo
que se pueden apreciar en la película homónima,
sino áridas descripciones de la realidad, aunque siempre
vistas desde el punto de vista del protagonista, Seita -alter
ego del escritor, sin duda-.
En definitiva,
una historia triste, pero a la vez totalmente recomendable.
El mayor pecado de la humanidad es olvidar la historia, y esta
triste historia nos otorga la oportunidad de no olvidarnos de
lo triste que puede ser la guerra, y de las funestas consecuencias
que todo acontecimiento de este tipo lleva consigo.
|
Hemos dicho
que en la edición española de este libro hay otra
historia corta de Nosaka; su título es Las algas americanas,
y es una historia situada en el periodo de posguerra. La historia
no tiene desperdicio: un matrimonio japonés conoce a un
matrimonio inglés durante unas vacaciones, y les invitan
a ir a su casa en Japón algún día, cosa a
la que el matrimonio inglés
accede. Pero, en cuando llegan, al marido le entra una envidia
enorme de su compañero inglés, pues físicamente
es la encarnación de todo lo que él no es, y ve
en su forma de ser todo de lo que él carece, cosa que le
lleva a plantearle situaciones grotescas para ver su reacción.
Esta historia es a la vez, como podemos ver, una crítica
dirigida contra la sociedad japonesa y su forma de ser, un relato
acerca de cómo la envidia puede llevar a situaciones de
contenido grotesco, y de la desorientación en que gran
parte de la sociedad japonesa se vio inmersa tras la llegada,
finalizada ya la Segunda Guerra Mundial, de un sistema político,
la democracia, para ellos desconocido hasta aquel entonces. Creo,
particularmente, que la elección de esta historia como
contrapunto a la principal es acertada, sobre todo porque Hotaru
no Haka es una historia muy triste, y en la narración que
nos ocupa podemos apreciar detalles que incluso nos harán
sonreír por lo cómico de las situaciones en que
Nosaka coloca al protagonista. Pero no nos debemos llevar a engaño...
son dos formas de criticar una misma cosa, la sociedad japonesa;
no lo olvidemos, ésta es la característica principal
de toda la producción de Nosaka, un autor crítico
con su generación. |
|