Suzuki
Roshi llegó a San Francisco en 1959 para ser el monje
de la comunidad laica japonesa-americana en el templo Sokoji.
Tenía 54 años y era maestro de Zen Soto. Tuvo
un entrenamiento estricto en su juventud con su primer maestro
Gyokujun.
En San Francisco
apreció mucho la frescura mental de los occidentales
que tenían grandes expectativas pero sin preconcepciones
basadas en la experiencia. El libro de las primeras pláticas
de Suzuki se llama Mente Zen, Mente de Principiante. Practicaba
solo zazen por las mañanas y si alguien venía
y le hacía preguntas acerca del Zen, nada mas respondía:
"me siento por las mañanas, por favor venga a acompañarme".
Suzuki no ponía énfasis en ser brillante o perspicaz,
más bien enfatizaba la simple práctica diaria
y constante. En su propia vida él era muy constante.
Se sentaba con sus discipulos todos los días, llevaba
una vida tranquila de templo y no viajaba mucho, enseñando
por aquí y por allá. Para él la iluminación
se encontraba en la práctica diaria misma, no en experiencias
espectaculares o descubrimientos profundos.
Además
del Centro Zen de San Francisco, también fundó
los centros de retiro en el campo Green Gulch Farm y Tassajara
Zen Mountain Center. |